Reconciliando Asuntos de Género



Mientras comenzamos este nuevo ciclo y esta transición entre febrero y marzo de 2015, energéticamente estamos pasando por un proceso intenso de “Transfiguración” de nuestro cuerpo físico y nuestras conciencias. Esta transfiguración nos lleva de muchas formas a ir a través de un proceso de purificación interna que es como experimentar una gran noche oscura del alma en donde toda la oscuridad escondida a través del tiempo en nuestros cuerpos físicos y en la historia de nuestro planeta comienza a hacerse evidente sin tener ningún lugar donde esconderse más.


Este nuevo ciclo en el que estamos entrando específicamente, invita entre muchas otras cosas a todos aquellos que están en una búsqueda y en un camino espiritual a reevaluar y redefinir los asuntos y roles de género con los que hemos crecido y vivido hasta el día de hoy.


Esto quiere decir que todo lo que tenga que ver con los principios masculinos y femeninos en este planeta y la forma cómo experimentamos el género y aceptamos los roles sexuales está pasando por un proceso intenso de transformación a nivel interno. El objetivo es derrumbar todas las creencias falsas tanto a nivel personal como de la conciencia colectiva.


En los planos internos en este momento se están creando nuevas plantillas energéticas que están a partir de este momento disponibles en la conciencia planetaria que van a tener un impacto directo en la transformación de la encarnación de las energías masculinas y femeninas en cualquier tipo de patrón imaginable.


Este tiempo que viene va a ser un tiempo en donde todos los asuntos de género van a ser tomados mucho más en cuenta, van a ser explorados, descubiertos y redefinidos en cada persona y va a obligar a mucha gente a transformar su confusión sobre los temas de género en una revelación más grande sobre la verdad personal.


Esto va a comenzar a tener un impacto profundo en todas nuestras relaciones, especialmente en los temas de pareja, matrimonios y cualquier tipo de unión, ya sea tradicional, alternativa, homosexual o heterosexual. El objetivo es descubrir cada vez una mayor aceptación y formas de relacionarnos con las demás personas primeramente como seres humanos y no a través de los patrones falsos de miedo, discriminación y homofobia creados por las instituciones religiosas a lo largo de nuestra historia.


Con tan solo revisar un poco la historia de nuestro planeta y reconocer la manera como se le ha dado forma a nuestra cultura y como se han etiquetado los roles masculinos y femeninos a través de falsas identidades para poder hacer frente a una sociedad patriarcal para poder funcionar dentro de esas estructuras, tenemos que saber que todo ese miedo, agresión, discriminación y dolor, son formas creadas por la Agenda Alienígena Negativa para mantener al ser humano dormido, dividido, lleno de odio y en sufrimiento, pero esa no es nuestra verdadera naturaleza.


Mientras recuperamos el sentido de lo que significa vivir como una verdadera humanidad como hombres y mujeres con amor, aceptación y humanismo, vamos a ser forzados a mirar lo bueno, lo malo y lo feo. No vamos a poder seguir escondiéndonos por más tiempo y seguirnos mintiendo a nosotros mismos sobre todos los asuntos rezagados y escondidos en nosotros, en nuestras familias y en nuestra sociedad, en torno los asuntos de género y la sexualidad misma. Esto significa que durante este ciclo vamos a ser obligados a trascender nuestras creencias en torno a la sexualidad para poder limpiar nuestro chakra sexual y tal vez esto va a comenzar a atraer experiencias o relaciones que nos van a mostrar de frente todos estos temas, todas diseñadas por nuestro espíritu para poderlas liberar de nuestro sistema de creencias obsoleto y reconciliarnos con esta energía.


Necesitamos ver y reconocer nuestros desequilibrios internos respecto a los temas de género y la forma como lo vivimos y cómo lo aceptamos en otros. Para esto tenemos que indagar sobre las creencias que tenemos sobre nuestro Padre y nuestra Madre y cuáles son nuestras creencias sobre los roles masculinos y femeninos.


Entrar en este terreno significa ver y aceptar las creencias con las cuales te has identificado toda tu vida para decir: “Yo soy hombre” y “Yo soy mujer”. Para muchas personas esto ha sido siempre muy claro, para muchas otras esto ha generado mucho miedo, discriminación y dolor. Sin embargo, esas formas han sido manipuladas por la religión y las instituciones a través del tiempo para enmarcarnos en una forma patriarcal dominante y condenándonos a ser miserables en todas nuestras expresiones sexuales-creativas.


La sociedad y el mundo de hoy todavía en muchos países se sigue haciendo mucho daño desde el momento que etiquetó al rol masculino como el sexo fuerte adjudicándole todas las características machistas que se repiten una y otra vez a lo largo de todas nuestras relaciones ancestrales, en donde al hombre se le relegó completamente la capacidad de explorar su parte femenina y sensible al decir: “los hombres no lloran”, “los hombres no expresan sentimientos”, los hombres no pueden expresar su parte femenina creativa porque de lo contrario son gays creando con esto violencia y homofobia en muchas partes del planeta. Afortunadamente en muchos países estas condiciones no son ya tan extremas.


Y hablando de ser gay


El siempre hecho de ser gay se convierte algunas veces en un gran estigma que ha generado mucho miedo en nuestra sociedad de hoy, que genera los traumas y los daños más grandes en muchos de los niños, adolescentes y adultos que crecen con una mayor cantidad de energía femenina porque están destinados a ser molestados y a ser acallados toda su vida.


Lo más bonito que tal vez podamos saber el día de hoy sobre todo este tema de género y roles sexuales, es que actualmente muchas almas se están encarnando en planeta voluntariamente para traer a la luz todos estos desequilibrios de género en el planeta. Esto quiere decir que durante los últimos años, muchos hombres y mujeres en el mundo han decidido venir conscientemente al planeta para experimentar un rol homosexual, transexual, o completamente andrógino, para ayudar a equilibrar las energías de dominación patriarcales y tiránicas en el mundo. Esto sin que nadie tenga idea, es un gran servicio que se le está dando al planeta. Muchos de estos niños son los “Niños Indigo”.


Parte del gran proceso de reeducación que viene durante los próximos años es precisamente hacer que todas las familias del mundo entiendan más a fondo que una identidad sexual no define el valor o la importancia de un hombre o mujer. El gran rechazo y miedo que se genera y fractura a la persona desafortunadamente casi siempre viene de la familia. Ya que decirle a los padres “soy gay” en las sociedades machistas, implica todavía violencia y exclusión de los núcleos familiares.


Muchos de nosotros nos vamos a dar cuenta que muchas veces nuestra familia biológica no es nuestra familia almática y que no se debe de aceptar el abuso y daño directo por ningún miembro de la familia que no está dispuesto a amarte y aceptarte incondicionalmente. Por eso es importante establecer barreras sanas que nos permitan descubrir genuinamente quiénes somos por dentro.


Yo recuerdo que hace tiempo un amigo me decía: "Yo no puedo estar orgulloso de ser gay". ¿Cómo se puede estar orgulloso de eso? Y yo pensaba en ese momento: ¿Cuán grande ha sido el daño a través del tiempo en este planeta que se ha generado una gran culpa de simplemente ser?. Cuando nuestra verdadera tarea de vida es aceptarnos y amarnos, plena total y completamente como somos y enfrentar esa condición ante la sociedad a veces forma parte de la misión de vida y pruebas que venimos a transcender a este planeta. Cuando uno asume esa condición y trasciende el miedo, la vida se hace siempre más feliz cuando se entiende que se viene simplemente a romper paradigmas y traer nuevas expresiones al planeta. La tarea es entonces ayudar a crear seguridad y autoestima en los niños y jóvenes para que crezcan libres de prejuicios sociales.


Para todo padre o persona que le cuesta mucho trabajo aceptar la homosexualidad de hijos o amigos, tiene que saber que la aceptación es un acto de amor que no tiene nada que ver con lo que la iglesia dice, aunque la Iglesia ya se está abriendo cada vez más. El único rol que los familiares o los padres deben tomar es simplemente “reconocer a sus hijos siempre” desde la compasión y aprender a verlos como realmente son. Hacer esto es el acto de amor más hermoso porque significa reconciliar los temas de género en nosotros mismos y al hacer esto estamos permitiendo y dando un paso importante para que esas polaridades masculinas y femeninas se integren y reequilibren en nuestro cuerpo y en nuestra historia familiar. Esta es parte de la contribución de todos los niños índigo para ayudar a redefinir los roles masculinos y femeninos así como explorar nuevas formas de ser.